Nuestra Historia

Un edificio de 1947 con alma costarricense

Más de 79 años de historia

Hotel Colonial no es solo un lugar donde hospedarse: es un testigo de la evolución de San José. Cada pared, cada arco y cada mosaico cuenta un capítulo de la historia de la capital costarricense.

Los Urgellés llegan a Costa Rica

En 1906, el matrimonio catalán José Urgellés Riart y Antonieta Ferrer se establece en San José. Don José funda un taller de ebanistería cerca de la Iglesia del Carmen, donde talla a mano muebles de estilo europeo en maderas finas. La Mueblería Urgellés pronto gana reputación entre cafetaleros y hacendados de la capital.

Se construye la casa

Antonio Urgellés Ferrer, hijo del fundador y ebanista de oficio, decide construir la residencia familiar junto a su esposa Virginia Chavarría González, al costado este de la Iglesia de La Soledad. Para el diseño contrata al arquitecto catalán Víctor Sabater, con la supervisión del ingeniero Federico Jiménez. Las vigas y ménsulas de caoba del primer nivel, los arcos entre estancias y la puerta principal son labrados a mano en el taller familiar Urgellés (un trabajo de meses). La fachada combina enchapes en piedra, columnas salomónicas con moldes hechos exclusivamente para la obra y una fuente de talavera mexicana en el antejardín. Los tres balcones lucen barandas de hierro con acabados Art Nouveau, y el segundo nivel se cubre con pisos de madera de cristóbal.

Detalle arquitectónico de columnas de adoquín del antejardín y foto de construcción

La casa de los Urgellés

Durante más de tres décadas, la residencia es el hogar de la familia Urgellés. Don Antonio supervisa personalmente cada detalle de mantenimiento, preservando la integridad de los acabados artesanales. La Mueblería Urgellés continúa su oficio durante estos años, con piezas que llegan al Teatro Nacional, la Casa Presidencial, la Asamblea Legislativa y embajadas centroamericanas.

Interior de la casa de los Urgellés y detalle del mobiliario

Una casa con muchas vidas

La casa pasa a manos de Laura Urgellés, hija de don Antonio. Durante estos años alberga distintos usos: la Galería de Arte 452 y posteriormente el Movimiento Nacional de Juventudes. A pesar de los cambios de ocupación, la estructura original y sus detalles artesanales se mantienen prácticamente intactos.

Fachada de la casa y detalle de la ebanistería preservada (parte 1)
Fachada de la casa y detalle de la ebanistería preservada (parte 2)

El sueño de don Eddy

Eddy Vargas Fallas llevaba años admirando la casa. Cada domingo, al asistir a misa en la Iglesia de La Soledad con su familia, estacionaba el carro mirando hacia la propiedad. Un viaje a Granada, Nicaragua, donde descubrió casas coloniales convertidas en hoteles, le sumó una idea al sueño. Cuando supo que doña Laura Urgellés ponía la casa en venta, no dudó: vendió bienes, sacó un préstamo, y junto al apoyo incondicional de su esposa Marta Chacón, adquirió la propiedad.

Interior de la casa al ser adquirida y detalle arquitectónico (parte 1)
Interior de la casa al ser adquirida y detalle arquitectónico (parte 2)

Transformación y apertura

A cargo del arquitecto Fausto Calderón, inicia la remodelación. El principio rector: conservar todo lo original y hacer que lo nuevo sea indistinguible de lo antiguo. Se protegen con sumo cuidado los arcos de madera labrada, las ménsulas, las barandas y cada detalle del trabajo artesanal de los Urgellés. En el patio se construye un pabellón nuevo de tres niveles, siguiendo la misma línea arquitectónica, y se incorpora una pequeña piscina. En mayo de 2005, el sueño de don Eddy se hace realidad: Hotel Colonial abre sus puertas como una opción accesible y de calidad en el centro histórico de San José, a pasos de la Catedral Metropolitana, el Teatro Nacional y el Barrio Chino. El resultado: 17 habitaciones integradas de forma tan armónica que hoy es difícil distinguir dónde termina la casa original y dónde empieza la construcción nueva.

Proceso de reconstrucción y resultado final del lobby tras la apertura (parte 1)
Proceso de reconstrucción y resultado final del lobby tras la apertura (parte 2)

Un legado que continúa

Tras el fallecimiento de don Eddy en 2020, la administración del hotel quedó en manos de su hija Silvia Vargas Chacón. Don Eddy estuvo al frente del hotel con profunda dedicación hasta sus últimos años, y su compromiso con cada detalle sigue siendo la guía de la casa. Hoy, a 21 años de su apertura y 79 desde la construcción de la casa, junto a la cafetería y el restaurante Casa Colonial 452 (cuyo nombre recoge el número de la dirección histórica de la casa), el hotel sigue abriendo sus puertas para que visitantes de todo el mundo conozcan y disfruten la historia de la capital costarricense.

Detalle tallado artesanal y vista actual del restaurante Casa Colonial 452

Hospédese en un fragmento de historia

Reserve su estadía en Hotel Colonial y viva la experiencia de un edificio que ha sido hogar para muchas familias por más de 79 años.